jueves, 28 de octubre de 2010

Presentación de Chéjov comentado en Madrid



Sergi Bellver y Nevsky Prospekt nos presentaron el otro día el libro Chéjov comentado, en Tipos Infames (que mezcla galería de actividades culturales, librería y cafetería-vinoteca), en el que encontramos 16 cuentos traducidos directamente de la edición de las obras completas de la Academia de Ciencias de Moscú manteniendo el estilo sobrio con que originalmente se escribieron.
La selección de cuentos, que ha evitado repetir cuentos incluidos en las antologías publicadas en el 2004 y 2005 con motivo del centenario de la muerte de Chéjov, ha corrido a cargo de Sergi Bellver y James Womack y alterna cuentos largos y cortos (7 a 20 páginas) de 1882 a 1898. Ello nos permite comparar cuentos de la etapa de crecimiento previa a que Dmitri Grigorovich le animara a escribir cuentos serios con los cuentos de su madurez como escritor.
Los cuentos de Chéjov reflejan el alma rusa y la preocupación por la gente que sentía, dejando un poso de denuncia por debajo de lo que se ve a primera vista, con muchos actuando de espejo de personajes miserables a los que el lector no quiere parecerse.
De entre los cuentos seleccionados por el editor, 16 personas afines a la obra de Chéjov eligieron aquellos que mas representaban para ellos con la intención de crear una complicidad que traspasase el papel. Las visiones de los comentaristas son tan variadas como sus procedencias -eslavistas, poetas, cuentistas-, y muestran la libertad con que fueron creadas, aunque, al situarse tras el cuento y no antes, no condicionan al lector ni le anticipan hechos que puedan fastidiarle la lectura a quien se acerque por primera vez a Chéjov.
Sergi nos comentó que eligió Nevsky por su visión no trillada de la literatura rusa, y Nevsky aprovecha la edición para inaugurar una nueva colección que ayude a comprender la literatura rusa desde otras culturas: las nuevas perspectivas. La publicación coincide además con el 150 aniversario del nacimiento de Chéjov.
A Chéjov, que bebió de Maupassant y Tolstoi, se le considera uno de los primeros escritores de cuentos contemporáneos, siendo inspiración para Carver (que le homenajeó en Trece rosas amarillas) y Cheever.

Lucia

miércoles, 27 de octubre de 2010

EL VALLE DE LOS CABALLOS



EL VALLE DE LOS CABALLOS
Autor......... Jean M. Auel
Publicación: 1982


Segundo volumen de la saga los hijos de la tierra y continuación de los avatares del personaje Ayla.

Ayla huye de la supuesta protección del Clan Neardental que la acogió.Muy a su pesar se ve abocada a tomar esta decisión que sin duda marcará su futuro y por qué no decirlo el de la misma saga.
J.M.Auel nos introduce en un mundo de arrebatadora soledad y dureza sin límites.
Ayla aunque sola durante casi todo el presente volumen,localizará un valle que será su territorio de influencia por un tiempo y quizá también encuentre algo inesperado que la introducirá en el mundo cromagnon.

Las descripciones de paisajes y flora continúan siendo parte indispensable de la historia que sigue desarrollándose en un ambiente poco propicio para subsistir sobre todo en soledad.

Se producirán situaciones y acciones durante este relato que chocarán frontalmente con los estudios realizados por la arqueología de nuestros días.

Asuntos como conseguir fuego por medios artificiales y la domesticación de animales son acontecimientos que Auel consigue incluir en la trama de forma tan creíble como poco rebuscada, nos sorprenderán sin duda,incluso a sabiendas que estos hechos son propios del final de este periodo de la prehistoria y del momento en que la novela se desarrolla.

No obstante soledad,reafirmación existencial,domesticación y encuentro son las líneas argumentales de esta preciosa novela donde por fin Ayla se encontrará con los otros (Cromagnones) y conocerá por primera vez una sensación tan nueva para ella como excitante para los lectores de esta saga, las relaciones de pareja con pinceladas de romanticismo y por qué no decirlo,el amor que llama a su puerta.
Aunque le costará entender su significado en aspectos tan importantes para nosotros,actuales homo-sapiens, como son la fidelidad entre parejas y el sentimiento de posesión.

:boese040:

 Gavalia

jueves, 21 de octubre de 2010

Feria del Libro de Frankfurt: Estuvimos alli



Con Manuel Cortés me une un afecto muy especial. No hemos coincidido demasiado, pero le tengo un enorme afecto. Entrar en sus libros es tropezarte con un alma buena, con una de esas personas  que  pese a todas las tragedias  que nos rodean, nos devuelve la esperanza  en el ser humano. Hace unos meses me contó  ilusionado que iba como representante de la Asociación de Escritores Aragoneses a la Feria del Libro de Frankfurt. ¿Quién mejor que el para representarnos?. Me siento orgullosa de que alguien como él represente a la cultura y el amor por la palabra y la literatura de nuestra Comunidad y de nuestro país. Generoso como es, me ha permitido apropiarme de sus palabras  para transmitir su crónica desde  primera fila. Estoy segura que los alemanes y a través de ellos el mundo habrán descubierto gran escritor y una mejor persona.

La Feria del Libro de Frankfurt recuerda a una gran ciudad; con sus barrios (los halles), tantas calles, cada casa (los stands)... Como cualquier núcleo urbano que se precie disfruta de miles de servicios: gimnasio, peluquería, supermercados, equipo sanitario. Y por supuesto también tiene habitantes: editores, escritores, agentes literarios, libreros, distribuidores y un sinfín de sujetos vinculados al libro hasta llegar al más importante de todos: su lector.
Durante una semana me he sentido ciudadano en esos lares. Allí he visitado casetas, conocido a personas ciertamente interesantes, aprendido lo indecible de un sector que me apasiona. Allí estaban autores de primer nivel como Ken Follett, Günter Grass, David Grossman, Bret Easton Ellis, Jonathan Franzen, Ildefonso Falcones… Desde mi condición de aprendiz he vivido una experiencia de maestro en la que sólo faltó esa foto a su lado inmortalizando mi presencia. Pero sus prisas, la multitud, mi excesiva prudencia y el ritmo que impone esta urbe lo hicieron imposible.
Me encantaron las actividades del pabellón de Argentina (país invitado de honor en la Feria), la presentación en el stand mexicano de su Feria de Guadalajara, la ovación del sector hispanohablante al recibir la noticia del Nobel para Vargas Llosa y, por supuesto, la recepción del Instituto Cervantes al mundo editorial en español.
Además de la más importante del mundo, la Feria del Libro de Frankfurt presume de ser la más antigua, datando sus orígenes del siglo XV, cuando Johannes Gutemberg inventó la imprenta a pocos kilómetros de la ciudad. En las 62 ediciones de su era moderna la Feria ha crecido de manera exponencial, presentando un balance de vértigo: casi 7.000 expositores de más de cien países, cerca de 300.000 visitantes, unos 12.500 periodistas acreditados, 1.300 traductores, en torno a 3.000 eventos… Sin embargo, al margen de las cifras, lo mejor de mi visita estuvo en su lado humano.
Como he venido expresando en los distintos medios con los que colaboro, me encantó la ilusión mostrada por la delegación de Argentina, desde su condición de país invitado de honor. De allí vinieron más de 60 escritores, una nutrida representación editorial, aproximadamente 300 actos, una sesión de tango… Siempre cuidando los detalles para que todo saliera bien. En sus tertulias literarias abordamos muchos temas: la Literatura en tiempos de su dictadura, la actualidad editorial en español… Y uno que particularmente me apasiona: la narración oral, que por algo sus cuentacuentos están entre los mejores.
En el stand de Chile hablamos de otros asuntos, incluyendo el deseo unánime de que el rescate de sus mineros saliera bien. Con los representantes de México charlé sobre mi último libro (Mi planeta de chocolate) y distintas anécdotas relacionadas con los llamados Niños de Morelia. En el portal de Costa Rica compartí las vivencias de mis estancias allí, junto a cada relato que he escrito al respecto. Y así, caseta a caseta, país a país, fui llenando mi carrito de notas, amigos e ilusiones con la intención de volver a encontrarnos… Tal vez en otro sitio, puede que en otra Feria, quizás en otro libro.

En definitiva, un viaje a esa ciudad donde los sueños tienen forma de libro, que guardaré en la memoria de mi corazón. Vielen dank! 

Manuel Cortés Blanco

martes, 19 de octubre de 2010

Hispacon 2010


La Hispacon es el Congreso Nacional de Fantasía y Ciencia Ficción que se celebra anualmente desde 1991. En este congreso se reúnen, bajo la supervisión de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT), aficionados, estudiosos y autores de la ciencia ficción, el terror y la fantasía.
En la Hispacon se celebran diversos actos tales como conferencias, mesas redondas, charlas y exposiciones de temas relacionados con la literatura y el cine fantásticos y de ciencia ficción y del terror. Este año se ha celebrado en Burjassot (Valencia) entre el 9 y el 12 de octubre, ambos inclusive en la Casa de Cultura.
Como el año pasado, que fue en Huesca, he acudido para ver a los escritores que leo a lo largo del año y con los que mantengo contacto así como para poder hablar de proyectos y temas varios con mis amigos de Ociozero, Sedice o SevillaEscribe y pasar unos días en agradable compañía hablando y tratando de mejorar el mundo del fandom. Charlas que van desde las mujeres en el mundo del fantástico a presentaciones de libros (Los Siete secretos del Mundo Olvidado de Magnus Dagon, Necróparis de Fernando Cámara y así hasta otras 40 novedades) pasando por la presentación de nuevas editoriales (NGC Ficción o Torre de Marfil) y que ponen el marco de unos días en los que los amantes de estos géneros que acuden a ellas pueden intercambiar experiencias y opiniones sobre diversos temas.
Se aprovecha también para en una Cena de Gala dar los premios Ignotus (http://hispacon2010.blogspot.com/) en diversas categorías, así como los premios Nocte, que este año han traído a David Monteagudo a la cena (persona agradable y llana además de muy tímido con quien compartí mesa y mantel). Con su novela Fin ganó el premio a Mejor Novela Nacional mientras Una Oración por los que Mueren de Stewart O´Nan lo hizo en la categoría Internacional. Como Mejor Relato Nacional quedó El Laberinto de la Araña de Jose Miguel Vilar-Bou (publicado en la Antología Calabazas. Arañas y en Cuentos Inhumanos) y el Relato Extranjero fue para Dan Simmons y su La Foto de Clase de Este Año (publicada por Minotauro en la Anoltogía de Zombies de John Joseph Adams).
Si ya el año pasado me quedé con una agradable impresión de la gente y el ambiente, no está de más decir que este año se ha visto superado, máxime cuando ya son muchas las personas que asisten con las que a lo largo del año mantienes contacto y por lo tanto he aprovechado para vernos en persona. Más allá de eso, las comidas / cenas, cafés y cañas que se toma uno en los descansos hacen que se pueda seguir en un ambiente de camaradería deshuesando el último libro leído o comentar qué está escribiendo cada cuál. Y como lector, se queda uno con cara de admiración escuchando como hablan cada uno de lo suyo y lo ponen en común. Soy feliz por eso, porque luego esa energía la puedo leer.
Este año ha acudido como invitada especial Laura Gallego, que además de firmar ejemplares de sus novelas estuvo participando en la mesa redonda de las mujeres en el fantástico. Y ni que decir tiene, que tuvo que hacer muchas firmas, ante la cantidad de fans que allí se reunieron para ello.
Ahora ya a esperar la del próximo año, pero mientras tanto tendremos de aquí a unas semanas el Liter Imaginarius, que como siempre, se celebra en Huesca y este año se dedica a Richard Matheson. Nos vemos.

sábado, 16 de octubre de 2010

Editorial Nevsky Prospects

El otro día trasteando en una librería ví un catálogo que me llamó la atención. Debo reconocer que en parte la culpa era de ese rojo sangre sobre negro y en parte por el nombre de la editorial: Nevsky Prospects. Con ese nombre, seguro que se trataba de libros relacionados con Rusia, pero ¿de qué clase? La estética decía que de la época soviética, el interior lo desmentía con solo 11 libros de autores tan conocidos para la mayoría de lectores como Pushkin, Dostoievski o Chéjov, pero también de autores como Aléxei Tolstói, Alexander Bogdanov o Andréi Bieli. Resumiendo, una joyita detrás de otra.

De los 9 títulos publicados hasta el momento, únicamente tres tenían tema abierto y uno de ellos en una edición anterior con un título algo distinto. Si habían pasado desapercibidos era la variedad de géneros tocados por la editorial: gótico, contemporáneo y ciencia ficción. El catálogo lo completan, además, varias memorias de lo mas interesante (Yusúpov y Grigoróvich). Es decir, justo el hueco que existe desde que El Corte Inglés compró Rubiños y cerró la editorial por el camino. La ciencia ficción clásica soviética, los cuentos que beben del humor y las leyendas rusas, la experimentación y efervescencia que precedieron y siguieron a la caída de los zares, tanto en los que se quedaron como los que se exiliaron.

Nevsky Prospekts, una editorial que os recomiendo seguir y unos editores que conoceréis mejor en la entrevista de Sergi Bellver.

Un payaso ruso...








…Coloca el saco en el perchero y luego el sombrero, estira el saco y lo acomoda, le quita el polvo mecánicamente, para hacerlo mejor mete su mano en el traje, cuando observa la palma de su mano cambia la música, mira la palma de su propia mano como si fuera de otro, extrañado, con la boca abierta, mira hacia el sombrero y no hay nadie, parece tener un poco de miedo y precaución a lo que le fuera a hacer la mano; la mano (ya que desde que la introduce en el traje pasa a ser “la” mano y no “su” mano) le gira el rostro para que mire el rostro que no tiene, solo hay un sombrero, pero él sonríe con una alegría nostálgica, él sabe que no hay ahí nadie más que él, cuando digo él me refiero al payaso y no al actor, y cuando digo ahí me refiero al escenario y no al teatro, pero a su vez él no está, el payaso mira el rostro que no tiene el traje y sonríe, es partícipe de que se está engañando, es consciente del juego y las reglas a las que se somete, él podría sonreír de otra forma, como si mirara un rostro y se sonrieran mutuamente, pero no sonríe así, lo hace apenas, casi como si no sonriera, le muestra el cepillo, ¿a quién?, ¿a nadie?, mostrar el cepillo es un “mira estoy haciendo esto”, la mano le quita el cepillo y lo acicala, él cierra los ojos, se desvanece alejándose un poco del traje, e inmediatamente abraza al cuerpo que no tiene esa mano que lo acicala, como si fuera alguien más, lo reconoce y se reconoce, creo que esta actuación me atrae porque él parece no querer convencer al espectador de su engaño, sino que él quiere creer en su engaño, pero no como un deseo, diría que resignado de que su deseo no se va cumplir, me da la impresión de que es un movimiento infinito donde él quiere hacer creer que desea caer en su engaño, en un engaño en el que ya aceptó que no puede caer, por más que quiera. Es uno y otro y nadie en un solo instante. La mano deja de acicalarlo y suelta el cepillo y lo abraza por unos segundos, sube sus dedos hasta el hombro del traje, el traje es más grande que él, la cámara no me ha permitido ver la escena en un plano completo, la mano deja de abrazarlo para darle una carta, como no puede meter la carta en el bolsillo, él abre los ojos y la ayuda, la mano lo ayuda con su traje, él quita la carta de la mano y logra meterla en su bolsillo, cierta angustia, un vaivén de acción y una desesperación mutua por guardar la carta, tras hacerlo se vuelven a abrazar, este abrazo es muy diferente al primero, es el mismo traje, el mismo payaso, la misma mano, pero este abrazo es más fuerte e impulsivo, él nuevamente cierra los ojos, no sé si para el payaso la cabeza imaginaria de la mano cierra los ojos como él o los mantiene abiertos, esta vez el abrazo dura menos, ha sido una despedida, del otro, de él, de nadie… El pitido del tren que está por salir los ha sacado del trance, ambos muestran el dorso de la mano, retira su mano del traje que sigue colgado en escena, va hacia su maleta, se detiene, se da la vuelta para mirar el traje que ocupaba, el tren sigue llamando, alza su mano para despedirse y el traje vacío alza una manga. Si bien creo que el payaso no ha querido convencerme de que se ha engañado a sí mismo, ha hecho un truco para hacerme creer que el traje vacío tiene algo de movimiento, de vida, de voluntad, incluso sin la mano que se la dio durante algunos segundos, lo cual me hace creer que el payaso quiere que imagine que el traje ha sido poseído por alienígenas, los rusos son muy raros…

  eee

miércoles, 13 de octubre de 2010

Teatro clásico sin complejos


Que te pregunten por el libro que estás leyendo parece ser algo inocuo y sin mayor trascendencia. Pero es una pregunta que puede resultar embarazosa cuando la respuesta es La dama boba de Lope de Vega o Los Menecmos de Plauto. Ante estos títulos, las reacciones suelen ser un largo e incómodo silencio y cara de circunstancias por parte del interlocutor. Si hay la suficiente confianza, vendrá a continuación la pregunta inevitable de: “¿Y por qué?” Al parecer es inconcebible que alguien vaya a emprender la lectura de las obras teatrales clásicas por pura afición o curiosidad. Y sin embargo, es algo que ocurre más a menudo de lo que pudiéramos sospechar.

En el foro existen dos miniclubs activos en torno al teatro clásico: uno sobre teatro grecolatino, que lleva más de un año funcionando y sigue adelante sin problema alguno de falta de participación; y otro sobre teatro español del Siglo de Oro, que igualmente goza de una estupenda salud participativa. Los integrantes de estos miniclubs son todos gente normal, en apariencia al menos, que lee estas obras por puro interés personal y no por motivaciones académicas. Y gente que la mayoría de las veces disfruta enormemente de su lectura, algo inaudito en unos tiempos en los que hay que proteger a la juventud de un contacto demasiado precoz con la literatura de calidad para evitarles traumas vitales.


¿Qué tienen entonces que ofrecer estas obras teatrales clásicas para ser capaces de atraer a lectores voluntarios de a pie? Pues seguramente lo mismo que ofrecieron en su momento al público que iba en masa a presenciar sus representaciones escénicas, y que es algo heredado por sus sucesores de la actualidad, las series de televisión. Son obras que apelan a la naturaleza humana más universal y atemporal, los sentimientos básicos de amor, odio, amistad, celos, honor, envidia y ternura. Sentimientos ejemplificados por personajes de una pieza que permiten su reconocimiento instantáneo y que se ponen a prueba en situaciones escénicas que van a mantener sin esfuerzo la atención del lector hasta la resolución final de la trama.

Estas obras tienen además una gran ventaja sobre la mayoría de las series televisivas: están estupendamente bien escritas, construidas y dialogadas, y son un halago y no una afrenta a la inteligencia del lector. Así que hágase un favor y consuma más teatro clásico. Y cuando le pregunten qué lee, dígalo con la frente muy alta y sin rubor alguno.
Carmen Neke